El pasado 28 de febrero inició sus actividades el Jardín Maternal del Senasa que brinda atención asistencial y pedagógica a niños de entre 45 días y 5 años de edad, hijos de agentes del Organismo, durante la jornada laboral de sus padres, que implica un beneficio para ambos.
Esta institución integradora tiene por objetivo satisfacer las múltiples necesidades que derivan de la educación y cuidado, en sus primeros años de vida, de los hijos del personal del Organismo quienes con el transcurso del tiempo habrán de incorporarse al sistema educativo tradicional.
El jardín Maternal está ubicado en avenida Paseo colón 315, 1er piso. Funciona de lunes a viernes de 8:30 a 18 horas y los niños, además, reciben servicio alimentario consistente en desayuno, almuerzo y merienda.
La tarea pedagógica de a Escuela Infantil del Senasa – a cargo de un plantel de 25 personas - cumple con los Derechos del Niño y se funda en los núcleos de aprendizaje prioritarios emanados del Ministerio de Educación de la Nación, considerando que la inteligencia humana no es posible sin la crianza y que el desarrollo humano no es posible sin la educación.
A tal fin los docentes concursaron por sus cargos siendo evaluados sobre Desarrollo Humano y Educación para la Organización. Existe además, un Plan de evaluación y capacitación permanente para el personal docente y no docente.
El Jardín Maternal se construyó a nuevo siguiendo la legislación vigente en la materia tales: los códigos de Edificación y Rector de Arquitectura de nivel nacional; las leyes 621 y de Escuela Segura - de la Ciudad de Buenos Aires-; de Accesibilidad y de Discapacidad.
Así el Senasa brinda a sus agentes, durante su jornada laboral, la tranquilidad de que sus hijos están en un lugar acorde a sus necesidades pedagógicas y de desarrollo humano.
Como cierre el comentario, en nombre de todos los padres, de Mónica, mamá de Lucio, que concurre a la sala Los Girasoles, que grafica el significado del Jardín : “Pareciera el final de un cuento feliz, lo que en realidad es el comienzo de una historia feliz, la de nosotros los papás y mamás de estos niños que hoy han iniciado una etapa nueva que seguro va a ser muy feliz para ellos ya que jugarán y se divertirán y sin darse cuenta aprenderán día a día. En este día he sentido una profunda felicidad porque se cumplió un sueño, con toda la fuerza literal que implica esta palabra, ya que para mí, el tener un jardín propio en el Organismo, un jardín “nuestro” parecía hace unos años una lejana utopía… un sueño. Estoy profundamente agradecida a todos los que pusieron su granito de arena para que este gran sueño hoy 28 de febrero sea una realidad. Muchas gracias Senasa!”.