La cancrosis de los cítricos, causada por la bacteria Xanthomonas campestris pv. Citri, fue observada por primera vez en Argentina, en 1933.
La enfermedad ataca las hojas, pedúnculos, brotes, ramas tiernas y frutos. Provoca defoliación, caída y/o lesiones en los frutos (que afectan su calidad comercial) y decadencia general de los árboles afectados.
Los primeros síntomas visibles son pequeños puntos acuosos decolorados, ligeramente protuberantes. Conforme progresa la infección, las lesiones adquieren una forma circular rodeada de un halo amarillento. Varias lesiones individuales pueden fusionarse, originando zonas necróticas.
La dispersión a larga distancia de la enfermedad, ocurre por la movilización de frutos, plantas, ropa, herramientas y envases infectados, así como otros materiales y artículos relacionados con el manejo de la cosecha y poscosecha de la fruta.
La dispersión a corta distancia (entre partes de un mismo árbol y entre árboles vecinos), se produce por el salpicado de gotas de lluvia, el riego de aspersión, puede contribuir, igualmente, a la diseminación del patógeno.