El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) dio a conocer una serie de recomendaciones a tener cuenta con la finalidad de prevenir casos de triquinosis, enfermedad que representa un riesgo para la salud pública.
En tal sentido el organismo nacional recordó a los productores de la zona que los cerdos deben ser criados en instalaciones adecuadas, higiénicas y con una alimentación apropiada, cumpliendo con las condiciones sanitarias establecidas a nivel municipal, provincial y nacional. Es fundamental no alimentar a los cerdos con basura ni con desperdicios sin cocinar, y combatir la presencia de roedores en el criadero, los cuales constituyen la principal fuente de contagio.
En cuanto a la faena, los establecimientos destinados a tal fin y elaboración de subproductos deben estar habilitados por los respectivos entes oficiales que regulan la actividad, además de tener que realizar un examen obligatorio a todos los animales destinados a la elaboración de alimentos humanos.
Asimismo, el organismo sanitario recomienda el consumo de carne de cerdo y sus derivados bien cocinados, los cuales deben exhibir los datos de su elaboración y proceder de establecimientos habilitados, a los efectos de prevenir el contagio de la triquinosis. Por ello, aconseja no consumir productos de origen casero, si no se tiene la certeza de las buenas condiciones de crianza y de la elaboración del producto, que garanticen su salubridad.
La triquinosis
Es una enfermedad producida por el parásito, Triquinella spiralis, que se transmite por el consumo de carne de cerdo mal cocida o embutidos que contienen el parásito. La mayoría de los brotes ocurren en invierno cuando se realizan los carneos familiares, y en muchas ocasiones los productos consumidos provienen de criaderos clandestinos sin ningún tipo de control sanitario.
Al respecto el Centro Regional Cuyo del Senasa junto con organismos provinciales y municipales, desarrolla acciones de vigilancia epidemiológica en el ámbito de su jurisdicción (Mendoza, San Juan y La Rioja) con el objeto de prevenir la aparición de casos de la enfermedad en porcinos, y fiscaliza la inocuidad en los alimentos destinados al consumo de la población.