Venta ilegal de medicamentos para humanos y animales
La venta de medicamentos por Internet para personas y animales es ilegal y, por lo tanto, una amenaza para la salud pública y la sanidad animal. Debido a la falta de garantías y seguridad de los sitios web como canales de comercialización, esta forma de venta se ha transformado en un verdadero problema a escala mundial.
Uno de las mayores dificultades con que se enfrentan las autoridades de control es la detección del origen del sitio que ofrece los medicamentos. Las farmacias en Internet pueden cambiar fácilmente su ubicación y funcionar desde cualquier lugar del mundo, aunque ciertos países son utilizados con más frecuencia como base para este tipo de operaciones. Los más destacados son los Estados Unidos de América, países del Caribe, México, China, India, Pakistán y Tailandia. En Europa se ha comprobado -según la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE)- que los Países Bajos sirven de base para las operaciones ilícitas de esas farmacias. La Argentina no es una excepción a la regla.
Nuestra legislación establece que los medicamentos, como bien esencial para la salud, requieran o no receta, deben ser administrados con el control, consejo e indicaciones de un profesional y adquiridos en la amplia red de casas de expendio habilitadas para tal fin. Precisamente, es responsabilidad de las farmacias asegurar el origen e identidad de los productos que comercializa. La actividad de las farmacias y de los farmacéuticos está regulada por la ley 17565. Negro sobre blanco, esta ley deja claro que los medicamentos deben ser expendidos por un profesional o por personal idóneo bajo su dirección.
En cuanto a los productos veterinarios, la legislación vigente en la Argentina establece, sin dificultad de interpretación alguna, que el expendio de éstos solo puede hacerse efectivo en locales habilitados y con el asesoramiento de un profesional veterinario.
Es pertinente reiterar que el problema planteado es de suma gravedad y que, tal como se ha mencionado, involucra tanto a la medicina veterinaria como a la humana y, lo que es peor, en este último caso facilita el acceso a las drogas adictivas.
Otra arista preocupante es la oferta en importantes medios gráficos —bajo mecanismos de comercialización que hacen casi imposible la detección del responsable del ilícito— de productos, autorizados y prohibidos. De esta manera, algunos medios masivos de información se transforman, conciente o inconcientemente, en cómplices del mercado ilegal de medicamentos para humanos y animales.
Notas Recientes
• Venta ilegal de medicamentos para humanos y animales

Eduardo Butler
Médico veterinario, egresado de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), inició su carrera profesional como asesor de laboratorios veterinarios. También se desempeñó como veterinario oficial del hipódromo de La Plata y durante más de 15 años ejerció la docencia universitaria, una de sus pasiones.
En 1990, ingresa al Servicio Nacional de Sanidad Animal como funcionario de la UNLP, adscripto al Senasa. En agosto de 1991 es nombrado coordinador de Aprobación de Medicamentos Veterinarios.
En marzo de 1995 gana por concurso público la, por entonces, Gerencia de Aprobación de Productos Alimenticios y Farmacológicos (Gapaf).
En noviembre de 1998, como consecuencia de la fusión del Senasa y el Instituto Argentino de Sanidad Calidad Vegetal (Iascav), que generó una nueva estructura organizativa, es nombrado, también por concurso público, director de Agroquímicos, Productos Farmacológicos y Veterinarios, cargo en el que se sigue desempeñando en la actualidad.
Butler es platense y simpatizante del club Gimnasia y Esgrima de La Plata